Mi nombre es Kulu Orr y durante los últimos 19 años he trabajado intensamente para hacer un sueño loco realidad: Crear un espectáculo solo, de una hora, ¨Control Freak¨, que fuera diferente a todo lo que había visto en el escenario hasta ese momento.
En este espectáculo yo lo controlaría todo simultáneamente, sin ayuda, sin técnicos ni playbacks. Tocaría música en directo, haría trucos de circo, controlaría las luces y el vídeo y, al mismo tiempo, interactuaría con la audiencia, entre otras muchas cosas.
El concepto no parecía del todo cuerdo. En muchos momentos, incluso perdí la esperanza de lograr lo que me había propuesto hacer. Pero a pesar de innumerables fallos técnicos, fracasos y momentos de desesperación, siempre decidí seguir adelante y seguir esforzándome por lograrlo.
Tardé casi dos décadas en concluirlo: comencé a trabajar en este ambicioso proyecto en el año 2000, y finalmente, en junio de 2018, se estrenó en el BE FESTIVAL, en el Reino Unido. La verdad, es que no estaba muy seguro de cómo sería recibido por el público, ya que no se parecía a nada de lo que había visto antes sobre un escenario.
¡Y resultó ser un éxito! El espectáculo ganó dos premios en el festival, recibió excelentes críticas y comenzó a viajar internacionalmente, cosechando éxitos por el camino.
Durante todo este increíble año seguí afinando, ajustando, mejorando y alargando la primera versión. El espectáculo pasó de 40 minutos a más de una hora, con versiones en inglés, hebreo, árabe, español, italiano y portugués. Incluso empecé a trabajar en una versión en chino.
Parecía una recompensa maravillosa por todos estos años de arduo trabajo, fé y obsesión. Más abajo tenéis un clip de 1 minuto del espectáculo con algunas opiniones de los espectadores para que os hagáis una idea.
Pero cuando llegué al aeropuerto de Barcelona el 25 de julio de 2019 para actuar, me robaron gran parte del material del espectáculo, que comprendía años de intenso trabajo original, y también una cantidad considerable de muy cara tecnología.
Al principio estaba destrozado y deseperado. Ni siquiera sabía si sería capaz de reconstruir el espectáculo. Poco a poco me repuse y decidí darlo todo para que “Control Freak” resurgiera de sus cenizas. Sin descanso volví a codificar, grabar y rehacer cada pieza del software, del equipo y del material que el espectáculo necesitaba para revivir.
No es fácil para mí, encontrarme en esta situación, pidiendo ayuda. En cada comunidad de la que formé parte, siempre tuve la suerte de haber estado del lado de los que daban y ayudaban. Sin embargo me di cuenta que sin ayuda no sería capaz de conseguirlo.
Gracias a todos y a cada uno de vosotros de corazón.
Y por supuesto estaré más que encantado de invitaros a la próxima actuación de Control Freak 2.0 que haga en vuestra zona!
¡Control Freak no está muerto y gracias a vosotros está a punto de resucitar!
Si hay algo que he aprendido de esta loca aventura, es que Lao Tse tenía toda la razón: cada viaje, por largo que sea, empieza con un paso. Y luego otro. Y otro más. Por eso estoy convencido de que cualquier donación, por pequeña que sea, me acerca un paso más a la meta, por eso estoy profundamente agradecido por cualquier cantidad donada.
¡¡GRACIAS!!